EL EXTRAÑO ENVOLTORIO DEL LOCO PABLO (NOVELA)


Capítulo 1

--------------Te veo ahí, con unas ganas bestiales de llenar tus hojas en blanco y me parece imposible haberlo conseguido. No lo puedo creer. ¡Me costó tanto! No eras fácil de roer, para nada, más bien parecías impermeable a toda tentación.

--------------Todo empezó hace más o menos ocho meses. ¿Te acordás? Mucho tiempo, ¿no ? Demasiado tiempo para invertir en un futuro incierto. Estabas en una plaza leyendo el diario, sentado debajo del único banco con sombra. Creo que se la daba una casuarina.

--------------Pasé junto a vos que ni te fijaste en mí pese a que rocé tus zapatos con los míos, y hasta te pedí disculpas. Tus ojos permanecieron obsesivos en el diario. Sólo por un momento se detuvieron sobre mi cuerpo, pero ausentes, muy ausentes. Y te confieso que lejos de molestarme, me gustó esa ausencia. Uno de los míos, dije, y sonreí esperanzado. Desde entonces no pude dejar de pensar en vos. Él es el indicado, me repetía monótono. Él es el indicado, aunque vos te esmerabas en espantarme como si fuera un asqueroso moscardón cada vez que te rondaba. Y no sólo vos, ellos, los otros, los que también querían ganar un espacio en tus pensamientos, me espantaban. Pero como escuché decir por ahí, el que persevera triunfa, y como una de mis únicas virtudes es la perseverancia, triunfé.

--------------La primera vez que te fijaste en fue una noche de julio. Te estabas bañando. ¿Te acordás? Entré al baño y me senté en el inodoro frente a vos. No sabía si empezar directamente a hablar y mucho menos por dónde. Te saludé con la mano y te hice un guiño mientras decidía la estrategia. Pensé que lo mejor sería hacerte una demostración de mis habilidades como director de orquesta. Así nomás, sin darte explicaciones. Y puse tanta fuerza en mis manos que no fuiste capaz de rechazarme. Hasta entendiste mi música y empezaste a mirarme con cierto entusiasmo. Yo comprendí que tu mirada no estaría más ausente. Me habías descubierto.

--------------Mi nombre es Pablo, te dije, y te conté mi historia. ¿Te acordás ? Lo hice con todos los detalles, como me gustaba contarla, como quería que se conociera. Y sé que desde ese día me volví imprescindible para vos. Eso fue una suerte porque me ahorré muchos sacrificios. Ya no me fue necesario buscarte enloquecido por los bares, por las plazas o por las casas de tus amigos. No necesité despertarte en las madrugadas y esforzarme haciendo cualquier estupidez para que repararas en mí. Al contrario. Fuiste vos quien repetías mi nombre, entre ensimismado y ansioso, y observabas mis gestos. Me buscabas, me preguntabas. Hasta creí haberte llenado la vida en aquel momento, lo que me hizo sentir importante. Estoy seguro de que fue así, en aquel momento llené tu vida, aunque ahora te empeñés en demostrar lo contrario. No entiendo por qué nunca te gustó bancarte mis exigencias. Eso fue lo que nos distanció. Nunca soportaste que te persiguiera en cada letra que trazabas. Te volvías loco de rabia. Pero te digo una cosa, ¿sabés las veces que comprobé cómo te ponían de dubitativo mis miradas? Te sentías inseguro, muy inseguro, y a medida que el proyecto fue creciendo los enfrentamientos se acentuaron. Como dos lobos defendiendo su terreno, midiendo fuerzas. Pero ya no tiene importancia. Lo que vale realmente es que hoy estás ahí, con la máquina de escribir adelante y unas ganas bestiales de llenar tus hojas en blanco. Por lo tanto, lo más inteligente que puedo hacer es no ponerme loco, no dejarme llevar por la ansiedad, pero sobre todo, hacerte creer, con mi habilidad, que sos vos quien domina la situación. Después ya veremos. Hay tiempo todavía. Hay demasiado tiempo para intervenir si es que esto no camina como yo pretendo, que es como debe ser. Entonces sí podré intentar otras audacias, pero eso será recién cuando tenga tu voluntad en mis manos, cuando pueda manejarte como si fueras un trozo de arcilla, cuando te tenga tan atrapado que te resulte absolutamente imposible escapar, cuando estés tan avanzado en la historia que la sola idea de abandonarla, la sola idea de dejarme tirado por algún rincón te resulte estúpida. Porque para ese entonces ya habré llenado tus horas de vivencias, de angustias, de planes. Y como ya te dije, porque para entonces habrás dedicado mucho tiempo a mi historia y no querrás dejarme ni querrás que me vaya porque tu mente racional te dirá que sin mí te sentirías vacío. Y lo que es más importante, porque no soportarías que yo iniciara otra búsqueda, la de otro soñador, más dócil que vos, con el que alcanzaríamos el triunfo. Eso no podrías tolerarlo. Estás convencido de que soy un producto tuyo. Lo sé, como también sé que no lo regalarías a nadie. Es por eso que espero, agazapado. Por ahora te dejo volar a tu antojo y sólo cuando vea que no satisfacés mis proyectos, entonces sí que actuaré.


--------------Me lo largó sin titubeos, como si lo tuviera estudiado, como un vómito, mientras se desplazaba por mi escritorio con una naturalidad y confianza que, debo confesar, me molestaban. Me lo largó con la misma naturalidad y confianza con que se había fumado dos cigarrillos de los míos y se había tomado mi café. Pero mucho más me molestaba ese dominio que ejercía sobre mí. Era como si me paralizara, porque me hablaba y me miraba de un forma que parecía tragarme en la profundidad de sus ojos. Y una vez que me tragaba, se apoderaba de mi voluntad. Hacía que me sentara como sonámbulo frente a la máquina de escribir mientras él observaba riguroso cada letra tipiada y me dictaba párrafos y párrafos que no decían nada.


--------------"En la mañana gris de un otoño desgajado, paseando tranquilo y sin pensar en nada, llegué hasta esa placita. Por la banderola del teatro se escapó una música que me invadió hasta las tripas. Me senté en uno de los bancos y me quedé estático, escuchando.

--------------Yo no sé nada de música. Mejor dicho, no sabía. Ni siquiera podía distinguir si eran violines, pianos, violoncelos, o todos juntos, pero lo que sé es que esos sonidos me dejaron preso en el banco hasta que llegó el silencio.

--------------Mientras escuchaba esa música podía arribar a lugares exóticos, frondosos, con arroyos de agua clara. Mi cuerpo empezó a moverse siguiendo el compás. Mis manos, sobre todo, parecían impulsadas por una corriente eléctrica y seguían el ritmo de tal forma que era como si la música se estuviera escapando de ellas. Fue en ese momento cuando comprendí que yo era el mejor director de orquesta.

--------------Y desde ese día me resulta imposible no detenerme delante de la puerta del teatro y devolverle un poco de sus sonidos. Lo hago cada vez mejor. Lo que pasa, que no desperdicio ni un minuto. Practico y practico. En casa, en el trabajo, hasta cuando voy por la calle. Por eso puedo dirigir mi orquesta cada vez mejor.

--------------A la Mujer de Hielo tampoco eso le interesa. Cuando por casualidad la encuentro y la llamo para hacerla escuchar, se hace la que no me oye. O escapa como si yo fuera un monstruo que se la quiere tragar. Y entonces me quedo preguntándome por qué a algunos nos serán puestos sólo ripios en el camino. Camino lleno de ripios. Siempre los encuentro frente a mí, cualquiera sea el rumbo que elija. Y entonces no puedo seguir a la Mujer de Hielo. Me canso y me quedo absolutamente laxo, y me desvío y me esfuerzo, y me pierdo en extensos y misteriosos laberintos. Insoslayables. Opacos. Y entonces, mustio y dormido quedo en algún lugar.

--------------A veces me despierta un búho. Otras, alguno de los pájaros que hicieron nido en el hueco de mi ventana. Al despertar aparecen otra vez los ripios y vuelvo a cansarme. Y vuelvo a perderla. Siempre la pierdo a la Mujer de Hielo. Y no me queda más que contar las corcheas, las blancas, las negras, las fusas y las semifusas y darles ritmo y hacerlas bailar en el pentagrama. Enloquecerlas. Excitarlas hasta que se escapen de él y se metan por la punta de mis dedos en la sangre. Y una vez bien revueltas, las puedo expulsar al aire en forma de melodías disonantes para que invadan desde el rincón más oculto de mi habitación hasta el espacio más abierto de la calle.

--------------Pero no me importa que se escape la Mujer de Hielo. Algún día, en algún momento, también ella se va a retorcer pidiendo perdón. Y lavará mis heridas con agua limpia. Y cuando se acerque aprovecharé para preguntarle por qué tantos por qués.

--------------No sé si responderá a mis preguntas, pero con seguridad, sentirá la soledad de los días y las noches cuando el dolor y la culpa la carcoman. Cuando entienda que mis sentimientos quedaron intactos. También mis ideas. Tanto se mantuvieron intactas mis ideas que me llaman el Loco Pablo.

--------------Algún día entenderá la Mujer de Hielo. Yo lo sé. Y antes de que eso pase y me necesite florecerán las flores más perfumadas y esplendorosas en nuestro jardín. Se cubrirá de sol mi pieza húmeda y olerán a azahares todos los yuyos de mi casa"


--------------Y me vuelve loco, no sé qué pretende de mí. Como si yo pudiera transcribir cada palabra, como si fuera posible seguirlo en ese delirio increíble que le hace decir cosas incomprensibles. Encima, lo tengo siempre ahí, con la profundidad de sus ojos juzgándome. Y pese a mi ineptitud para darle curso a sus ideas y a mis pocas ganas de ser un simple amanuence, persiste en sus exigencias. Elabora frases. Intenta monólogos, todos absolutamente indescifrables, la mayoría de las veces.


--------------"Un durazno floreció en agosto. Los de la otra planta, en septiembre. La vid perfumó el aire del campo. Hasta el limonero del patio, raquítico y quebradizo, se llenó de frutos cuando sonó el timbre. En mi cara surgieron rosas y brillantes inesperados y mis venas se inflamaron hasta explotar. Abrí la puerta y todo el espacio era ella. Su perfume de antaño, de cuando me ahogaba entre su pecho, se filtró irremediablemente y me desvanecí. Fue poco el tiempo en que estuve tendido en el piso esperando sus palabras que no llegaron. Fue una eternidad la que estuve tirado en las baldosas heladas escuchando palabras que jamás había escuchado. No importa. No importa. ¡No importa!, grité millones de veces encerrado en el baño para que nadie escuchara

--------------Fue cuando desperté y no estaba ella, ni su olor, ni su voz. Ahí la vi. Estaba la Virgen Negra, como me gustaba llamarla, que arremetió con su historia de mina abandonada y al fin supe que no era el único desgraciado. Ella también era desgraciada. Entonces le conté de la montaña aquella, mi gran oso quieto y sufriente, mi oso fortificado a sangre y lágrimas, mi oso sin risas, mi oso encadenado en el centro mismo de este universo nuestro. ¡Qué dolor nuestro universo! Nunca tan vacío como entonces, nunca tan carente de orgullo y tan pobre. Es que mi gran oso quieto, veía desde allá , desde su altura. Veía inocentes carteles y hombres y mujeres aterrados y fogatas y cadenas y llantos, escuchaba el oso quieto. Llantos, después que pasaban las sombras altaneras y feroces queriéndose tragar el centro y el universo nuestro todo. Se creían dueñas absolutas aquellas sombras. ¡Pobres sombras! Maléficas. Dañinas. Sádicas sombras. Ellas entristecieron los ojos rocosos de mi gran oso quieto. Pero después se alegró y después volvió a sufrir y entonces vio la nieve y el frío y las madres y los brazos extendidos. También oyó muchas cosas mi gran oso quieto pese a la extensa lejanía. Oyó los cañones y el paso rastrero de las orugas y el rugir de tantos puntos negros opacando el cielo. Estoy seguro de que también me vio a mí o me habrá imaginado de rodillas, llorando y preguntando por qué, por qué así nos dieron la noticia.

--------------Puede durar un mes, un año, cuatro años o cuarenta años, escuché decir con voz enervada y segura, y un poco más tarde, a mucha más viva voz, cuatrocientos, cuatro mil, cuarenta mil muertos, escuché decir y lloré y vibré junto a miles y millones de cuerpos calientes que sentían reverdecer amores guardados desde la más tierna infancia.

--------------Y eran tantas las voces que se alzaban, con tan variados matices. Pero festejamos juntos como hacía tiempo no lo hacíamos, festejamos en medio de goles concretados y frustrados, ataques y fiestas patrias. Todos festejamos en tierra firme, mientras que en aquellas extensas y blanduzcas mesas de billar, allá en el lugar desconocido, ojos inocentes y aguerridos, manos hambrientas y con frío, se desplazaban seguras o se quedaban inmóviles, un poco desconcertadas, un poco valerosas, un poco desarmadas en ese espacio extrañamente propio. Y aguzaban el ingenio y la bravura para seguir, para hacer lo posible, lo que se pudiera, lo que en tierra firme todos ansiaban, para retenerlas junto al corazón.

--------------No sólo debemos derrotarlos sino que debemos hacerlo de tal manera que su derrota sea tan aplastante que nunca más tengan esa atrevida idea de invadir nuestra tierra, se escuchó de un extremo a otro de la blanduzca mesa de billar. Y esa voz, como un eco serpenteante atravesó el agua y el aire y su firmeza llegó a tierra firme para fortalecernos el pecho, para hincharlo, para hacerlo estallar en llanto y valentía. Por eso es que esa tarde lloré arrodillado preguntando por qué, por qué nos daban así la noticia, de golpe, por qué si íbamos ganando, por qué si habíamos vivido con una angustia que nos corroía las tripas pero con el corazón lleno de imágenes bravías.

--------------Me revolqué en mi pieza lleno de impotencia y desencanto, desenrollé mis músculos que se habían mantenido anudados de dolor, desamordacé mi lengua y grité. Eso era otro revés, una nueva frustración. Hacía tanto que veníamos sumando frustraciones, pensé, que no era justo.

--------------Todo me lo banqué solo. Los pocos amigos que había tenido habían ido desapareciendo de mi lado, borrándose porque yo no los conformaba. Ninguno era tan ingenuo como yo. Nadie había creído nada. A Renata y a la Virgen Negra todavía no las conocía. Apenas las había visto una vez o dos en mis caminatas solitarias por las calles de la ciudad.

--------------Pero no todo es negro, siempre aparece una luz que ayuda a fortalecer el alma. Pronto empezaron a florecer gérmenes esperanzados y mi corazón y tantos otros revivieron ayudados por estímulos llenos de perfume. Y no quiero hablar más de esto pero me pasa que a veces me topo con los diarios, porque los guardo a todos y recuerdo y siento esos momentos y aquellos otros que carcomieron mis huesos y endurecieron mi cuerpo quebradizo hasta que lo quebraron. Lo que no consiguieron fue quebrar mi corazón que sigue siendo fuerte, muy fuerte, y amante de Renata y de la Virgen Negra y de la Mujer de Hielo también. Aunque a ella no le importe ni lo sepa. Algún día lo sabrá y, lo que es más importante, será una necesidad para ella que yo se lo cuente. Querrá que le narre paso a paso cada uno de mis días, cada minuto. Se defraudará tal vez, cuando le diga que de muchos de esos días no recuerdo casi nada. Pero creo que podrá adivinar mi dolor de entonces y comprender que si no recuerdo no será por falta de memoria sino solamente por haber pensado en mi salud mental. ¡Cómo quisiera tenerte, Mujer de Hielo! Tanto que soñé con vos, allá lejos, en el vientre mismo de mi gran oso quieto"


Capítulo 1 de la novela "El Extraño Envoltorio del Loco Pablo"- ALICIA CÁMPORA- Yaguarón Ediciones- 2001


ESA GENTE QUE PASA A MI LADO


Créanme que toda esa gente que pasa a mi lado tiene una historia digna de conocer, y que cualquiera de nosotros podría descubrirla con sólo meterse en los pliegues de sus cuerpos, que es donde todos escondemos nuestras historias. Pero yo voy a elegir sólo una para contarles a ustedes. Todavía no he decidido si será la del señor que está sentado en la mesa de la izquierda, la que da a calle Córdoba, y que lee el diario mientras espera que se enfríe el café, o la de esa mujer tan pintarrajeada que no para de fumar.
Creo que voy a desechar la de la mujer. Sí, ya lo he decidido. No me importa. Esas pitadas profundas y continuas no me hablan más que de angustias inmanejables. Y hoy no tengo ganas de hablar de angustias o de histerias provocadas por hechos insustanciales. Por eso voy a dedicarme al señor que lee el diario porque les aseguro que con sólo ver sus gestos y sus movimientos más ínfimos me siento en condiciones de contarles muchas cosas de él, como por ejemplo que una tarde cuando era muy niño abrió la puerta de su casa con una sonrisa que le atravesaba la cara, pero parece que se quedó mudo cuando vio que parada en esa misma puerta, con una mirada que lo llenó de miedo había una extraña que ... Les pido que me disculpen. No puedo seguir con esta historia. Les parecerá una falta de consideración pero les doy mi palabra que desde otra de las mesas me llega en forma de brisa tentadora la historia de alguien mucho más interesante. Quizás en este momento se sientan defraudados, pero créanme que les digo la verdad. Es una mujer. Tiene unos ojos grandes y hermosos a pesar del brillo que los años le han robado. Se ve claramente que está inquieta. Cada menos de dos minutos, con sus manos blancas y arrugadas se tira hacia atrás un mechón de pelo que le cae sobre la cara.
Supongo que ha llegado sola, al menos lo está en ese momento en que le pide un cortado doble al mozo. El frío húmedo de la calle se le debe haber metido en los huesos.
Desde mi lugar veo sus manos inquietas que no dejan de arreglar el pelo, revolver el azúcar de su cortado y jugar con el ticket. Mirándola me pregunto si me gustaría hablar con ella, y llego a la conclusión de que no solamente me gustaría hablar sino que quisiera que fuera unos años más joven para enamorarme de ella. Tiene una boca de labios carnosos. Lástima que le estén dibujando ese gesto de amargura porque pienso que en vez de amargura debería sentir felicidad por lo que le sucedió anoche. Antes de morir, él pensó en ella después de tantísimos años, y se lo hizo saber.
Lo había conocido cuando era casi una niña en el conservatorio de música al que iba sólo para no defraudar a su padre, un vasco porfiado y autoritario que manejaba a cada uno de los miembros de la familia como si fueran marionetas.
Jorge era bastante mayor que Noelia (que es el nombre que elegí para la hermosa mujer) y de más está decir que cuando el vasco se enteró del noviazgo le prohibió que volviera a verlo. Por supuesto que Noelia hacía honor a su ascendencia vasca y en vez de obedecerle transformó la relación en una sucesión de encuentros clandestinos. Y para mantener contento a su padre, o para ser más preciso, para distraer su atención, empezó a pasar largas horas frente al piano y llegó a dominar perfectamente las técnicas aunque nunca pudo imprimirle sentimiento a su música.
Es una lástima que sus labios dibujen ahora ese gesto amargo. Era tan alegre, tan puro movimiento en aquel entonces. Seguramente su alegría empezó a apagarse el día que se enteró del embarazo. Por muy independiente que quisiera ser, la época de su juventud era otra. Calculen que ella ahora tendrá setenta años. Calculen que en su época, por liberal que se pretendiera ser, no resultaba fácil mostrar con naturalidad un embarazo. Y estoy en condiciones de decirles que su alegría se terminó de apagar cuando vio la reacción de Jorge al contárselo. Sintió que era la primera vez que él se mostraba como realmente era y a ella no le gustó. Entonces decidió no verlo más.
Después del aborto no tocó más el piano. En su casa nadie podía entender su repentino desinterés por la música. Es que nadie se había enterado de lo ocurrido, sólo una tía soltera apenas unos años mayor, que la había ayudado.
Cuando murió su padre, sin las presiones para que fuera una gran concertista, volvió al piano. Se dedicó a dar clases mientras creaba un mundo de irrealidades alrededor de Jorge.
Habían pasado veinte años. Una tarde volvió a encontrarlo. Ella salía de una farmacia y él entraba. Sus cuerpos casi se rozaron. Se sintió tan confundida que ni lo saludó. Intentó escapar pese a no saber si él la había reconocido. Las piernas le pesaban y un golpeteo indomable le sacudía el pecho. Él la alcanzó y la invitó a tomar un café. Ella aceptó.
Noelia veía las arrugas y las primeras canas de Jorge. También estaba más gordo y había perdido aquella pasión al hablar. Le contó que se había casado pero le aseguró que nunca había podido olvidarla, y le propuso que se siguieran viendo. Ella se negó. Tenía miedo de que todo fuera una mentira. Tenía miedo de embarcarse en nuevos sueños. No quería volver a sufrir y se negó.
Pasaron otros veinte años. Anoche a las once Noelia se despertó sobresaltada y con un dolor muy agudo en el pecho. Le costó un buen rato recuperar el ritmo normal de su respiración. Por un momento pensó en llamar al médico pero decidió esperar sentada en la cama, quieta, hasta que se le pasara. Después volvió a dormirse.
Esta mañana se levantó y preparó su desayuno. Mientras untaba con manteca y miel una tostada, vio un pequeño recuadro en el diario que informaba sobre la muerte de Jorge ocurrida a las veintitrés del día anterior. Desde entonces no se escapa de su boca ese gesto de amargura y esa inquietud de sus manos que no dejan de arreglar el pelo, revolver el azúcar del cortado y jugar con el ticket, sin comprender que debería sentirse feliz por lo sucedido anoche. Antes de morir, él pensó en ella y se lo hizo saber.


Cuento del libro “DOMINÓ” de Alicia Cámpora - YAGUARÓN EDICIONES- 2004

1° CERTAMEN "ALICIA CÁMPORA"

Jueves 23 de abril 18 hs. (Auditorio Municipal)
ENTREGA DE PREMIOS 1° CERTAMEN BIANUAL DE NARRATIVA BREVE
"ALICIA CAMPORA" 2008

SOY EN EL POEMA

-----------------------------------------------“Cantamos para silenciar la muerte
------------------------------------------------ y anochecer la vida....”
------------------------------------------------------------------------Nina Thürler


--------------------------------------Para Alicia Cámpora

Para saber
--------------quién soy,
---------------------quién seré.
Indago el silencio

Arista del viento,
--------------trama de rocío.
Último escalón,
sombra circular.

El dolor amordaza la intemperie.

Busco el silencio.
--------------Contraluz, esperanza,
--------------verbo, llaga.
Párpado herido,
escombro temporal.

Nudos en el paladar
quiebran el grito,
refuerzan lo fugaz.
Garganta exhausta,
pulmones sedientos.
---------------Traban el suspiro.

Puerta del infierno.
Regreso sobre la ceniza.
Ritual de ausencia,
ordenando los misterios.
Noche insomne,
paraje luminoso.

El pulso se enciende,
--------------las pupilas brillan
aún sabiendo que la hora
viene con su muerte.

Somos
en la palabra
---------------en el poema,
---------------en la luz.

Abrazando otra vida.




Marta Schofs de Maggi
Diciembre 2007


Marta Schofs de Maggi:
Nació en San Nicolás, Provincia de Buenos Aires casada, madre de cuatro hijos mayores de edad. Es Asistente Social, Licenciada en Servicio Social, Coordinadora Grupal Operativa en Psicología Social, Técnica Superior en Administración de Personal, Capacitación Docente Nivel Superior, Créditos para Maestría en Comunicación, Consultor Familiar y Coordinador de Escuela de Padres.
Es Presidente del Instituto José Félix Bogado y Directora de la Revista Oñondivé de este Instituto.
Responsable de Proyectos Especiales y Capacitación de ACI. Asociación Civil de Capacitación Integral. A colaborado con distintos medios radiales en la ciudad de San Nicolás.
Dictó conferencias sobre destacados escritores en Asunción del Paraguay, Santiago de Chile y en Montevideo, ha participado en más de cincuenta antologías a nivel zonal, provincial, nacional y en el extranjero
Ha publicado cinco libros de poemas: Esta Mala Costumbre de Andar en Carne Viva, con prólogo de Gustavo García Saraví (Editorial Cuadernos de la Brújula, 1978), Conjuro para Seducir a la Tristeza, (Fundación Argentina para la Poesía, 1985), Ensayo para Acosar el Reverso del Llanto (Ediciones Marymar, 1991), En un Exilio de Espejismos (Editorial Vinciguerra, 1998) y En los Indicios de la Luz (Ediciones Botella al Mar, 2007)

Para comunicarse:
Los Aromos 2545 San Nicolás, B2900MVI. Provincia de Buenos Aires, Argentina Tel 54 03461 462051 – 54 03461 460503
mail: martaschofs@arnet.com.ar

EL ESCRITOR: LA LITERATURA Y LOS GÉNEROS LITERARIOS


Por Alicia Cámpora ( VII FERIA DEL LIBRO DE SAN NICOLÁS- 2002)

La idea inicial para esta charla fue hablar sobre los géneros literarios para intentar responder la pregunta del millón. ¿Qué género literario es más difícil? Digo la pregunta del millón porque difícilmente no surja cada vez que se juntan más de dos escritores y hablan de literatura.
Antes de continuar con la idea quiero aclarar que hasta que no abordemos directamente el tema de los géneros literarios, cada vez que hablo de género me refiero a la clasificación tradicional: lírico, narrativo y dramático.
Decía que la pregunta del millón me produce cierta curiosidad porque no alcanzo a comprender si la inquietud que provoca será motivada por la necesidad de encontrar una explicación válida que responda estrictamente a lo que dice la letra.
Yo no podría decir que preparar un lomo al champignon sea más importante o difícil que amasar unos tallarines, o viceversa, porque dependerá de la elección que cada uno haga de los elementos con los que más le gusta cocinar, del tiempo que le dedique y las habilidades que tenga para hacer una u otra cosa.
Creo que con los géneros literarios pasa exactamente lo mismo. Quien crea que escribir 300 páginas es más importante que escribir tres seguramente no será capaz de escribir una sola con valor literario y mucho menos de comprender que el acto creador no se limita a volcar en un papel un momento de epifanía sino que constituye un arduo trabajo. No creo que los géneros en sí mismos encierren un mayor grado de dificultad o de importancia sino que simplemente son diferentes las dificultades porque los elementos que emplean son diferentes, así como los propósitos.

Aclarada la motivación que dio origen a la necesidad de esta charla, me gustaría explicar el por qué del título: EL ESCRITOR: LA LITERATURA Y LOS GÉNEROS LITERARIOS.
Pensé que no podíamos hablar de géneros sin aunar criterios sobre qué es la literatura, y pensé además, que lo quería hacer desde el punto de vista del escritor que es el hacedor de la literatura. Y entonces sería una manera de desacralizar en algo las posturas demasiado rígidas y academicistas para hablar de algo que no es rígido y que se mueve en una multiplicidad de planos.
Julio Cortázar llamaba cementerio al diccionario y Borges decía que no es el diccionario quien enriquece la literatura sino al revés, la literatura es la que enriquece al diccionario. Cuento esto porque tiene cierta relación con lo que yo decía antes de la desacralización. No son los academicistas los que marcan las pautas para la obra de arte sino son las obras literarias las que les proporcionan la materia para sus estudios.

Ahora bien, vamos a intentar definir la literatura. La Real Academia dice arte bello que emplea como instrumento la palabra. Comprende no solamente las producciones poéticas, sino todas aquellas obras en las que caben elementos estéticos como las oratorias, históricas y didácticas. Otra acepción de la Real Academia: Teoría de las composiciones literarias. Otra: conjunto de obras literarias de una nación, de una época o de un género. Y para finalizar, la Real Academia dice, conjunto de obras que versan sobre un arte o ciencia.
La crítica impresionista explicaba la literatura como la expresión individual del autor o como producto del marco histórico.
A principios del siglo XX los formalistas rusos se preguntaban qué es lo que vuelve literario a un texto. Para explicarlo, desecharon la crítica impresionista, extendieron lo formulado por Saussure y buscaron la especificidad de la literatura. La encontraron en el lenguaje
Jacobson plantea que en los distintos tipos discursivos conviven varias funciones pero que cuando prevalece la función estética estamos frente a una obra literaria. Y establece las diferencias entre función expresiva y función poética, que muchas veces suele confundirse. La primera privilegia al emisor, y la segunda, la poética, al mensaje, a la palabra, las sugerencias que ésta puede producir al asociarse con otras.
Mukarovsky, también miembro del Círculo de Praga, concibe el lenguaje de la poesía distinto al lenguaje cotidiano ya que en éste, la atención se concentra en la practicidad y en el poético, la atención se concentra en la manera de construir el texto. Mukarovsky asegura que ninguno de los dos está privado de la función comunicativa ni tampoco de preocupaciones formales, sólo se trata de desplazar el centro de gravedad.
Shkovski considera que el lenguaje literario significa desautomatizar las formas lingüísticas de mirar el mundo. El lenguaje de uso cotidiano significa automatización y economía. La palabra poética en cambio está en proceso continuo de desautomatización. Esta está ligada al momento de la producción y al de la lectura.
Hasta la llegada del Humanismo la función estética estaba subordinada a otras funciones: didáctica, religiosa, histórica, luego esta función cobró autonomía.
En la década del 70 se consideró al texto artístico como una realización del modelo. Texto asociado a mensaje y modelo a lenguaje.
Para Lotman el lenguaje artístico adopta como base el modelo de la lengua natural pero con un significación que remite a normas convencionales, a la ideología, a códigos naturales fundidos en la estructura lingüística que permite su comunicación. El tiene en cuenta al lector que es quien aporta los sistemas culturales desde los que realiza la lectura. Expresa Lotman que el arte trabaja sobre la multiplicidad de planos ya que los elementos constitutivos se integran a distintos sistemas de la cultura. Llamamos sistema a un tejido articulado de signos que vinculan el plano de la expresión con el plano del contenido.
Roland Barthes considera que la literatura es el cruce de dos sistemas, el de connotación y el metalenguaje. Como sistema de connotación, la expresión articula un significante y un significado. Noche oscura remite a un significado denotativo, noche sin estrellas, pero por connotación se abre a otro significado, noche intranquilizadora, o a otro, noche triste. Y la literatura como sistema metalingüístico se propone como un lenguaje que habla de sí mismo. El cruce de ambos sistemas sería la literatura. Para él la literatura es fuente de verdad. ¿Qué verdad? La de sentido, porque la literatura habla del mundo y para hacerlo crea una ficción.
Mijail Bajtin plantea a la literatura como un género discursivo. Tiene carácter social y dialógico, como espacio en el que suenan los ecos de otros enunciados. Cada enunciado se integra a otros de la historia de la literatura. Siempre se ve la presencia de esos otros, directa o indirectamente. A modo de homenaje, de crítica, o de parodia
Jean Paul Sartre define a la literatura como una subjetividad que se entrega con la forma de lo objetivo, un discurso que equivale a un silencio, un pensamiento que se discute a sí mismo. Para él la literatura es compromiso y manifestación. ¿Por qué manifestación? Porque el hombre se manifiesta siempre, escriba o reme, elija una mujer o una corbata. Y para explicar lo de compromiso, asegura Sartre que algunos escritores realistas han dicho que se inclinaban sobre los ambientes que trataban. ¡Se inclinaban! , dice, ¿dónde estaban, pues? ¿En el aire? Fuera de su mundo. Y concluye afirmando que hay escritores que tienen la tentación de la irresponsabilidad.
Aristóteles, en su poética, habla del arte como imitación de la realidad, tal como el poeta la ve o como cree que debería ser. Las artes consideradas por él eran la música, la pintura y la poesía. Dice que sólo se diferencian por cómo y el para qué, por los medios de los que se valen para llevar a cabo la imitación. Manifiesta que la gente llama poeta a todos los que escriben en verso, aún si se tratara de un tratado de medicina escrito en verso. Idea que él no comparte, para él son poetas los que escriben poesía, épica, tragedias, comedias, o cuentan historias. Unos usan la armonía y el ritmo, otros hechos malos o buenos, otros actúan. Aristóteles está hablando de algo que está más allá, está hablando del propósito.
Hace muchos años me enseñaron en el colegio que la literatura es el arte de combinar las palabras.
Creo que por lo dicho hasta ahora, acordando o no el algunas cosas, hay algo en lo que coinciden todos y entonces podemos decir que la literatura no es la expresión de sentimientos, la mera apelación a quien lee o el testimonio sobre algo que pasó. La literatura incluye esas funciones, pero las subordina a otra, a la función estética.
Para concluir con el tema de qué es la literatura me gusta la explicación que da Nabokov, él dice que la literatura no nació el día que un chico llega hasta su padre corriendo y asustado, diciendo que un lobo viene persiguiéndolo, con el lobo en sus talones, sino el día en que un chico llega hasta su padre, corriendo y asustado diciendo que un lobo viene persiguiéndolo, y ese lobo no existe. O sea, la literatura como ficción. Y aunque no lo diga explícitamente está incluyendo la función poética, porque para que el padre, el lector crea en la presencia del lobo deberá crear verosimilitud en el relato y para crearla deberá valerse de recursos propios de la literatura. Deberá seleccionar los datos, deberá decidir de qué manera , qué forma empleará para contarlo, qué recursos empleará.
Hablamos de ficción. ¿Qué es la ficción? ¿Sólo lo que resulta de la invención del autor? Sin dudas, no. También lo que resulta de algo tomado de la realidad, que nunca será exactamente igual a esa la realidad, que será una recreación, porque tanto autor como lector pondrán sus vivencias, sus sentimientos, su modo particular de aprehender el mundo.

Antes de abordar el tema de los géneros, me gustaría remarcar sobre conceptos que hemos manejado hasta ahora, el de poeta y función poética. Vemos que desde Aristóteles hasta los críticos contemporáneos se habla de poeta para referirse a quien trabaja con la palabra. Y se habla de función poética como sinónimo de función estética, o sea, no referido a la forma exterior del lenguaje sino por el carácter de intuición y las imágenes que la revelan, al modo de experimentar la realidad y de recrear el lenguaje.
Tradicionalmente, al hablar de géneros se habló de los géneros literarios, lírico, narrativo y dramático. Hoy, se presenta un panorama más amplio, si decimos géneros, decimos géneros discursivos para clasificar los textos según la función que predomine en ellos.
Jacobson afirma que es imposible restringir el concepto de género a la literatura. Y elabora una clasificación textual según la función predominante. Esas funciones pueden ser expresiva, referencial, apelativa y poética (o sea los textos literarios) La función poética tiene como preocupación el lenguaje mismo, su construcción. Pero agrega Jacobson, podemos hacer una clasificación más estricta de los géneros si tenemos en cuenta la trama. Entonces tendríamos una trama narrativa en la que incluiríamos poesías, cuentos, novelas; una trama descriptiva en la que incluiríamos a la poesía; y una trama conversacional, para el teatro. Clasificación que me parece muy interesante.
Por su parte, Mijail Bajtin manifiesta que usar la lengua significa comprender y producir distintos tipos de discursos. Plantea la existencia de distintas tipologías textuales que constituyen los géneros discursivos y que van desde una simple carta, un relato cotidiano, hasta las manifestaciones científicas y artísticas. Los primeros serían discursos primarios y los segundos, secundarios o complejos.
Resumiendo, no está mal hablar de géneros literarios, sobre todo por cuestiones didácticas. Es más, los chicos lo tienen bastante claro en el aspecto gráfico, ya que suelen determinar que es poesía porque está escrito para abajo, que es cuento porque tiene pocas hojas y novela porque es larga. Y no está mal, repito, pero creo que no es necesario aferrarnos estrictamente a esa clasificación rígida, sobre todo hoy en que los límites entre un género y otro se encuentras más indefinidos, sobre todo hoy que podemos hablar de hibridez de géneros.
Yo diría que los géneros son patrones de percepción y reconocimiento, pero que los textos no pertenecen a tal o cual género sino que participan de varios géneros. Es más cada texto puede fundar un nuevo género.
Es verdad que la poesía es subjetividad, que es la expresión del yo, y eso es tan amplio que puede significar evocación, denuncia, lucha, deslumbramiento, descripción y narración.
Es verdad que un cuento nos muestra un instante de vida que corresponde al pasado, es verdad que narra situaciones, hechos, pero no significa que en esa construcción mesurada y sin estridencia no veamos los sentimientos, la subjetividad.
Es verdad que la novela nos muestra la vida, que es el espejo donde se refleja la vida pero no es menos verdad que también es un espejo de los sentimientos.
Cuando digo sentimientos digo miedos, angustias, problemas, expectativas, posturas ideológicas. Quizás la diferencia, como decía Aristóteles, esté en cómo los expreso.
Entendiendo la Poética como estilo, como modo de ver la realidad, no hay diferencias. Si observamos la poesía Rascacielos de M. Hernández, y un texto de Bukowski, tan diferentes, usando palabras este último tan pocos poéticas, si quieren, atendiendo a la idea que hay palabras poco poéticas y que no comparto, qué diferencia encontraríamos entre ambos si lo único que están haciendo es hablar de la alienación del hombre en Nueva York.
Termino diciendo, para qué establecer diferencias si lo que hacen poetas, cuentistas, novelistas y dramaturgos no es más que dejar en el papel un momento de epifanía y que sólo los diferencia la manera que han elegido para expresarlo.
Gracias.

VII FERIA DEL LIBRO DE SAN NICOLÁS - 2002

CERTAMEN LITERARIO “ALICIA CÁMPORA”

La Municipalidad de San Nicolás de los Arroyos a través de la Dirección de Cultura invita a todos los interesados a participar del Primer Certamen Bianual de Narrativa Breve “Alicia Cámpora” 2008.

Bases y condiciones:

- Sin categorías. Podrán participar a partir de los 18 años, escritores argentinos o extranjeros que habiten en el Partido de San Nicolás de los Arroyos.
- Tema: Libre.
- Género: Cuento breve.
- Presentación de los trabajos: deberán ser inéditos.
Escritos en computadora, papel tamaño A4, letra Arial Nº 12, espacio 1,5. Por triplicado, con una extensión máxima de tres carillas. Enumerar las páginas. La primera página deberá llevar el título del texto y, al lado, el seudónimo. Se podrán presentar hasta dos cuentos en un sobre tamaño grande, con el seudónimo elegido.
- En un sobre pequeño, deberá figurar en su exterior:
a.- Cuento breve
b.- Título de la obra
c.- Seudónimo
En su interior, los siguientes datos:
a.- Título de la obra
b.- Seudónimo
c.- Nombre y apellido del autor.
d.- Fecha de nacimiento, nacionalidad, DNI, domicilio, ciudad, código postal, teléfono, mail.
- En el sobre grande se pondrán las obras por triplicado y el sobre pequeño con los datos personales.
- Apertura y cierre:
a.- Desde el 1 de mayo de 2008.
b.- Cierre el 11 de julio de 2008.
- Se enviará a: Dirección Municipal de Cultura de San Nicolás de los Arroyos; Primer certamen Bianual de Narrativa Breve “Alicia Cámpora”, Maipú 10, C. P. 2900, San Nicolás de los Arroyos, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
Los trabajos que no estén en condiciones y que no respeten el presente reglamento serán considerados fuera de concurso.
No se devolverá ningún material.
Los cuentos no premiados serán destruidos.
El envío de cuentos involucra que han sido aceptadas por los autores todas las condiciones estipuladas.

- Premios:
Primer Premio: 1000 pesos y diploma.
Segundo Premio: 500 pesos y diploma.
Acto de premiación: Sábado 23 de abril del 2009, a las 18 horas en el Auditorio Municipal de San Nicolás de los Arroyos.
En este acto, se conocerá el nombre de los integrantes del Jurado.

Dirección de Cultura de San Nicolás de los Arroyos, Maipú 10.
Teléfono: 03461-421111. e-mail: cultura_sn@intercom.com.ar.

Versos para Alicia


-----------------------------------Por Ana María Rodríguez Francia


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-----------------------------------Para Alicia Cámpora

-----------------------------------Escuchando “Galdson sólo piano”

-----------------------------------Roots


I

Bronces.

Bronces en la noche de abril,
casi lamentos,
resonancia del tiempo
y de la ausencia

Bronce que inunda
el alma adolorida.

La luna, en el misterio,
me susurra tu nombre
que se aleja de a poco

y no puedo entender, en estas horas,
el grito de la noche.

II

Arpegios, en cuyo deslizar
se filtran voces
que la Fuente derrama.

Palabra sin palabra.
Fuego sin luz.
Armonía perfecta del silencio.

Allí te veo,
.............en el perfil del viento.

IV

Un diálogo de notas
Impregna el día que,
con luz naranja,
dispersa el ventanal
................en la penumbra.

Raudos, por instantes solemnes,
los sonidos dibujan
.......................un paisaje distinto

y pasas como un ave
.............que vuela su línea de oro
.....................................sobre un lago.

IV

Esta paz,
..que la música redime,
.............dice de frondas,
.................de iluminados bosques transparentes.

Sol y lluvia a la vez
...................en sinfonía

transparencia de algo
.tan secreto, tan íntimo,
..que solamente el esplendor
.............devela.

Es el lugar donde
.............tus ojos verdes,
.............aventan de los párpados
...............................................la sombra..

V

Y la memoria
......llega con antiguas imágenes,
............compañía perfecta
........................de los días que fueron.



VI

Alguien,
....en algún sitio
....................danza.

Velos de otoño envuelven
.......una figura que nos aproxima.

Y estamos otra vez
..................en esta orilla,
.............................tan frágil,
.......................................pero nuestra.

VII

Velaré para siempre tu nombre
.....amiga mía, hermana mía.

Ángel fugaz, sereno y vulnerado.

Maga sutil
.................en tu ritual de estrellas.